La gráfica nos muestra el número de estadounidenses, arriba como porcentaje de la población total y debajo el número absoluto, que han recibido ayuda directa del gobierno en forma de sellos canjeables por comida. En noviembre fueron más de 42,9 millones de amercianos los que accedieron a esta ayuda, es decir, un 14% de los ciudadanos de ese país dependen ahora mismo directamente del gobierno para poder llevarse algo a la boca. Algo que contradice el ferviente anticomunismo que parece profesar la ciudadanía americana.
Por otro lado, este dato nos muestra la cruda realidad de la crisis, y aunque no voy a hacer ningún análisis en profundidad porque creo que los datos hablan por sí solos, sí me gustaría añadir que lo más preocupante es que la tendencia de la gráfica es creciente y que ni siquiera parece que se vaya a estabilizar en los próximos meses.

Bien cierto: cuando los datos hablan por sí solos, lo mejor es meramente recordarlos.